La edad en que todo se nombra y todo se imita. Acá el lenguaje y el juego simbólico son el motor.
Lenguaje en expansión, juego simbólico, curiosidad y la autonomía que recién asoma. Rincones de exploración, investigación, construcción y calma, para que pueda pasar de uno a otro según el día.
Dos adultas acompañan este nivel: una educadora de párvulos y una técnico en educación parvularia, en el momento en que el lenguaje y la autonomía se despliegan.


No es un taller aparte ni un costo extra. Y los temas no salen de un programa cerrado: la educadora observa durante el mes qué le está interesando al grupo y con eso planifica el siguiente.
Texturas y características de las flores, explorar y crear con sus elementos, arte con distintas herramientas para representar lo investigado, clasificar por color y por forma. Juego socio-dramático: la florería, la casa, el jardinero.
La mejor forma de saber si es el lugar para tu hijo o hija es caminarlo.