Bianca Stella se entiende cuando se vive. Elige tu camino, conoce las jornadas y agenda una visita: el resto sucede al cruzar la puerta de nuestra parcela.
Tenemos dos caminos de admisión abiertos, para niños y niñas de 1 a 6 años. Elige el que va con tu familia y verás las jornadas, los valores y todo lo que necesitas saber.
Quedan cupos para sumarse este año. Si quieres que tu hijo o hija viva lo que resta de 2026 en Bianca Stella, la incorporación es inmediata: desde el primer día es parte de la comunidad, el juego y la naturaleza.
✓ Matrícula proporcional: si te sumas a mitad de año, pagas solo los meses que quedan.
En 2027 damos un paso más: extendemos las tardes hasta las 16:30 y sumamos la tarde del jueves, para que el día de tu familia calce mejor sin que tu hijo o hija pierda continuidad ni rutina. Reserva tu cupo y sé parte del año en que Bianca Stella se hace aún mejor.
En Bianca Stella, mejorar nunca se detiene. Cada año invertimos en nuestro equipo y en nuestra pedagogía para acompañar a cada niño y niña con más calidad, y seguir siendo uno de los lugares donde mejor se vive la primera infancia en Chile. Grupos pequeños, una pedagogía inspirada en la filosofía Reggio Emilia y toda la atención puesta en quien importa: tu hijo o hija.
✓ Facilidades de pago para la matrícula: puedes pagarla en cuotas — conversemos la opción que mejor te acomode en tu visita.
Segundo hijo o hija: 50% de descuento en la matrícula.
Las familias solo aportan un libro para la biblioteca comunitaria y un rollo de papel mantequilla al año. Salidas pedagógicas y eventos especiales pueden tener un costo adicional.
Bianca Stella es un proyecto para la primera infancia inspirado en la filosofía Reggio Emilia, en una parcela con huerto, animales y naturaleza real. Aquí el niño o niña es protagonista, el ambiente es el tercer educador y el juego es el camino. No hay notas ni comparaciones: miramos a tu hijo o hija, no al grupo.
No evitamos las emociones difíciles: acompañamos a atravesarlas. Estamos al lado de su frustración y modelamos el cómo —respirar, poner en palabras, darse el tiempo que necesitan—. No los apuramos ni les escondemos lo difícil.
No solo los preparamos para la vida: aprendemos desde ella. La vida real es donde se aprende de verdad —exploran y descubren con las manos, en el huerto, con los animales, con agua, tierra y arte— mientras el equipo prepara el ambiente, observa y acompaña con intención.
No les decimos solo que pueden lograr lo que se propongan: creamos experiencias para que descubran de lo que son capaces. Con permiso para equivocarse y celebrando el proceso más que el resultado, cada niño o niña se conoce y se mide solo consigo mismo.
Agenda una visita y conoce la parcela, las aulas y nuestra forma de acompañar la infancia. Ximena te coordina todo por WhatsApp.